La tecnología forma parte del día a día de las familias, pero cada vez más expertos recuerdan que el desarrollo infantil depende, sobre todo, de las experiencias que los niños comparten con las personas de su entorno. En esta situación, la neurocientífica Charo Rueda lanza un mensaje claro: en lugar de recurrir a una tablet para entretener a los más pequeños, es preferible incluirlos en las conversaciones familiares.
Su reflexión, publicada por el periodista Miguel Muñoz en Cadena SER, pone el foco en un aspecto que a menudo pasa desapercibido: el lenguaje, la interacción y la atención conjunta son fundamentales para el desarrollo cognitivo y emocional durante la infancia.
Fuente original: ¿Tablet o conversación? Neurocientífica explica cómo proteger el desarrollo de los niños
La conversación también educa
Charo Rueda destaca que las charlas del día a día ayuda en el desarrollo de habilidades como la atención, la memoria, el lenguaje y el autocontrol, convirtiendo momentos cotidianos en oportunidades de aprendizaje sin pantallas.
La profesional recuerda que el problema no es la tecnología en sí, sino cambiar de forma sistemática la interacción con los adultos por dispositivos electrónicos.
Menos pantallas, más tiempo compartido
En muchas situaciones, las tablets o los teléfonos móviles se utilizan para mantener entretenidos a los niños durante unos minutos. Sin embargo, los expertos coinciden en que esos momentos también pueden aprovecharse para hablar, hacer preguntas o compartir experiencias, favoreciendo un desarrollo más completo.
Dedicar unos minutos a hablar con los hijos e incluirlos en las charlas cotidianas fortalece la relación familiar y ayuda a desarrollar sus habilidades.
Tecnología adaptada a cada etapa
La tecnología puede ser una gran aliada cuando responde a las necesidades reales de cada edad. Muchas familias buscan mantenerse en contacto con sus hijos sin exponerlos a las redes sociales.
En estos casos, un reloj inteligente para niños con GPS y llamadas puede convertirse en una alternativa equilibrada. Este tipo de dispositivos permite realizar llamadas con contactos autorizados y conocer la ubicación del menor, sin ofrecer acceso libre a Internet o redes sociales.
Educar también significa acompañar
La educación digital empieza en casa, mucho antes del primer móvil. Hablar con los hijos, fijar normas claras y apoyar en el uso de la tecnología son claves para fomentar hábitos digitales sanos.
La tecnología debe ser un recurso que apoye su desarrollo, sin cambiar la comunicación, el ejemplo y el apoyo que ofrece la familia.

