El último informe Infancia, adolescencia y bienestar digital, cuyos hallazgos han sido difundidos por Olga Pereda en el El Periódico, confirma una realidad que preocupa a familias, docentes y especialistas en salud digital: los menores están entrando en el mundo del móvil, las redes sociales y el contenido adulto mucho antes de lo recomendable, con una falta de límites que está pasando factura emocional y académica.
El informe, elaborado por Red.es, UNICEF, la Universidad de Santiago de Compostela y el Colegio de Ingenieros Informáticos, recoge la voz de 93.000 alumnos de entre 11 y 18 años, convirtiéndose en uno de los estudios más amplios de Europa sobre bienestar digital juvenil.
Adicción, síntomas psicológicos y hábitos que alarman
Los datos son contundentes:
- 1 de cada 10 menores afirma sentirse adicto al móvil.
- 1 de cada 7 presenta síntomas de depresión, muchos vinculados a comparación social, ciberacoso o falta de descanso.
- 41% duerme con el móvil encendido (15% en primaria).
- El uso nocturno está generando insomnio, desregulación emocional y peor rendimiento académico.
Las familias reconocen que la situación se les ha escapado de las manos:
“Nos hacía gracia ver cómo controlaban la pantalla. Pensábamos que era inteligencia. No supimos poner límites”, admite un padre en el estudio.
Este reconocimiento encaja con una tendencia detectada en consultas psicológicas: primero se regala el móvil y después se busca ayuda cuando surge el problema.
El veto del móvil en las aulas no funciona
Aunque el curso 2025-2026 arrancó con una prohibición absoluta del móvil en centros educativos en todas las comunidades autónomas, la realidad es muy distinta:
- El 44% del alumnado sigue llevando el móvil cada día.
- El 53,6% en la ESO lo lleva “siempre”.
- 1 de cada 3 lo mira en clase, pese a estar prohibido.
Los docentes añaden dos reflexiones preocupantes:
Sobreprotección emocional vs. desprotección digital
Los profesores perciben que los padres protegen excesivamente a los hijos en lo emocional, pero no los acompañan en lo digital, dejándoles solos en un entorno que no entienden ni controlan.
La escuela llega tarde a la educación digital
Aunque las competencias digitales figuran en los currículos, los docentes reconocen que faltan contenidos esenciales sobre:
- Ética relacional en redes
- Gestión emocional online
- Convivencia digital
- Análisis crítico de contenido
- Protección ante riesgos
El estudio detecta que la entrada en redes es mucho más precoz de lo declarado por las familias:
- El 78,3% de alumnos de 10 y 11 años ya tiene perfil en redes.
- El 43,6% está en tres o más plataformas.
- Muchos acceden sin supervisión, usando cuentas falsas o heredadas.
La mayoría de familias cree que sus hijos no tienen redes… pero los datos dicen lo contrario.
El uso intensivo también preocupa:
- 9% usa redes más de 5 horas al día entre semana.
- 20%, el fin de semana.
- El consumo está ligado a comparación social, ansiedad por likes y presión social.
Influencers: el nuevo sueño adolescente
El universo influencer es ya parte central de la cultura juvenil:
- 80% sigue a influencers: gamers, streamers, instagramers, tiktokers…
- 21% cree que podrá dedicarse profesionalmente a ello.
- 8% ya está intentando ser influencer, invirtiendo tiempo en crear contenido, editar vídeos y monetizar.
Este fenómeno genera un nuevo tipo de presión:
“Si no subo contenido, no existo”.
Riesgos digitales: sexting, grooming y pornografía
Los datos del informe son especialmente sensibles y preocupantes:
Sexting
- 15% ha recibido contenido sexual.
- 6% lo ha enviado.
- Las chicas reciben el doble de presiones para enviar fotos.
Aunque han bajado respecto a 2021, siguen siendo cifras muy elevadas.
Grooming
- 58% habla con desconocidos online.
- 14% ha quedado en persona con alguien a quien solo conocía por Internet.
- 8% ha recibido proposiciones sexuales de adultos, siendo el grupo más afectado las chicas (9,4%).
La falta de acompañamiento digital y el anonimato de las plataformas aumentan el riesgo.
Pornografía
El acceso también se ha adelantado:
- Edad media del primer consumo: 11,5 años.
- En 36,7% de los casos, el acceso es accidental.
- 29,6% del alumnado ha visto pornografía alguna vez.
- En FP el consumo llega al 62,9%.
Motivaciones:
- Chicos: masturbación (casi el 50%).
- Chicas: curiosidad.
Los expertos avisan:
La pornografía crea modelos irreales que influyen en prácticas sexuales de riesgo y normalizan la violencia.
Lo que piden los propios menores: necesitan límites claros
Este dato es especialmente revelador:
- Más de la mitad de los menores piden tiempos de desconexión digital.
- Admiten que se saltan las normas porque no ven coherencia ni seguimiento por parte de los adultos.
Muchos reconocen que preferirían que los padres “supieran más del tema” y que en el colegio se hablara de “lo que realmente pasa en redes”.
Conclusión
Los investigadores señalan que el problema no es solo tecnológico, sino cultural:
- La tecnología avanza más rápido que las normas familiares.
- Las familias carecen de formación digital.
- La escuela no cubre la parte emocional y ética.
- Los menores han normalizado usos que suponen un riesgo real.
UNICEF recomienda:
- Acompañamiento digital activo.
- Normas claras, coherentes y revisables.
- Implicación escolar desde primaria.
- Conversaciones frecuentes sobre redes, contenido y publicidad.
- Formación para familias en riesgos digitales.
- Espacios de desconexión diaria (cenas sin pantallas, noche sin móvil…).
