Los jóvenes españoles de hoy muestran los mejores indicadores de salud en tres décadas. Así lo refleja la noticia publicada por Pablo Linde en El País, basada en los datos de la Encuesta ESTUDES 2025 elaborada por el Ministerio de Sanidad. El informe señala un descenso histórico en el consumo de alcohol, tabaco y cannabis entre los estudiantes de 14 a 18 años.
Según los datos presentados por la ministra Mónica García, el 51,8% de los adolescentes ha consumido alcohol en el último mes (cinco puntos menos que en 2023), el 15,5% ha fumado tabaco (seis puntos menos) y el 11,6% ha usado cannabis (cinco puntos menos). Son los niveles más bajos desde 1994.
Menos borracheras y menos tabaco diario
Las “borracheras” también disminuyen, menos del 20% de los adolescentes dice haberse emborrachado en el último mes, frente al 30% de hace una década. El consumo diario de tabaco cae a un 4,3%, muy lejos del 20% registrado en los años noventa.
El vapeo o cigarrillo electrónico sigue siendo una preocupación, un 27,1% lo ha usado recientemente, aunque la mitad de los jóvenes vapeadores solo consume vapor sin sustancias añadidas. La nicotina, con alto poder adictivo, está presente en uno de cada dos casos, y un 10% incluye derivados del cannabis.
El reto pendiente: los ansiolíticos sin receta
El único dato preocupante del informe es el aumento de hipnosedantes sin receta, especialmente entre las chicas adolescentes. El 3,9% los ha consumido en el último mes y el 7% en el último año.
Por sexos, las chicas consumen más alcohol, tabaco y ansiolíticos, mientras que los chicos predominan en drogas como el cannabis, la cocaína o el éxtasis.
Edad media de inicio y hábitos más saludables
El inicio en el consumo de alcohol se sitúa en torno a los 13,8 años, y en 14,1 años para el tabaco o el cigarrillo electrónico. El primer contacto con el cannabis suele llegar a los 15 años.
Sin embargo, la percepción del riesgo está cambiando: los adolescentes son cada vez más conscientes de los efectos de las drogas y buscan formas de ocio más saludables. El deporte, la música y el tiempo en familia están ganando terreno frente a los consumos.
Políticas públicas que funcionan
La delegada del Plan Nacional sobre Drogas, Xisca Sureda, ha destacado que estos resultados confirman el efecto positivo de las políticas preventivas y las leyes de control del tabaco y alcohol. Desde las normas de 2006 y 2011 hasta las campañas recientes, se observa una tendencia clara de desnormalización del consumo.
La ministra García ha reiterado que el objetivo es seguir creando entornos libres de humo y alcohol, regulando nuevos productos y priorizando la salud de los jóvenes. Entre las próximas medidas se incluyen leyes para ampliar los espacios sin tabaco (terrazas, centros deportivos, ocio al aire libre) y reforzar la ley de alcohol en menores.
Educación, tecnología y prevención familiar
Más allá de las políticas públicas, los expertos insisten en que la educación familiar es esencial para mantener esta tendencia positiva. Dispositivos como un reloj inteligente para niños con gps y llamadas pueden ser aliados útiles para las familias, ya que fomentan la autonomía adolescente y permiten una supervisión respetuosa sin invadir su privacidad.
La clave está en acompañar, escuchar y ofrecer alternativas de ocio saludables que fortalezcan la autoestima y las relaciones familiares, pilares fundamentales en la prevención de consumos.
Conclusión
Los datos de la encuesta ESTUDES 2025 invitan al optimismo, los adolescentes en España no solo consumen menos drogas, sino que también muestran una mayor conciencia sobre su salud mental y física. La combinación de políticas públicas efectivas, educación en valores y un acompañamiento familiar más cercano está dando resultados visibles.
El reto ahora está en mantener esta tendencia, reforzando la educación emocional, el uso responsable de la tecnología y la comunicación entre padres e hijos. Con herramientas adecuadas, como la supervisión digital, el diálogo constante y la promoción de hábitos saludables, esta nueva generación puede seguir avanzando hacia un futuro más sano, equilibrado y libre de adicciones.
